Dayson volvió a hacerlo, mis queridos amantes del cuidado personal. Sí, sé lo que están pensando: «Esa marca que te vende aspiradoras que cuestan lo mismo que mi riñón y secadoras de cabello que parecen armas futuristas, ¿ahora quiere meterse a mi boca?». Y la respuesta es un rotundo, escandaloso y hermoso SÍ.

Agárrense las muelas del juicio y preparen su hilo dental para tirarlo directo a la basura (donde siempre debió estar), porque el buen sir James Dyson acaba de revelar desde París el Dyson CameraJet™. No es solo un cepillo de dientes eléctrico, muchachos; es básicamente un droide de combate interdental con una cámara integrada, un cerebro de inteligencia artificial y un cañón de enjuague bucal diseñado para cazar la mugre en tus rincones más oscuros.
Si pensabas que tu rutina de higiene bucal estaba bien porque te cepillas 45 segundos mientras miras memes en el baño, la Organización Mundial de la Salud tiene otros datos: casi 3,700 millones de personas andan por el mundo con la boca hecha un desastre. Y seamos honestos, 9 de cada 10 de ustedes no usan hilo dental porque es incómodo, aburrido y se les atora en las muelas. Dyson lo sabe, y en lugar de regañarte como tu dentista, inventó un gadget que parece salido de la armería de SHIELD.
El ojo de Halcón que vive en tu chimba bucal

El corazón (o el ojo) de este artefacto es la tecnología Gap Optical Targeting™. No es una simple cámara web pegada con cinta adhesiva; estamos hablando de un lente macro de 100,000 píxeles que procesa 28 imágenes en vivo por segundo.
Esta maravilla usa un algoritmo entrenado con 470,000 imágenes dentales (imagínense al pobre ingeniero de Dyson que tuvo que revisar ese álbum de fotos) que detecta los huecos entre tus dientes en apenas 100 milisegundos. ¿Y qué hace cuando encuentra ese espacio donde se te quedó atorado el taco de chicharrón de ayer? ¡POW! Le dispara un chorro cónico de enjuague bucal a presión con precisión de cirujano.
A diferencia de esos irrigadores viejos que lanzan un chorrito tipo aguja que solo le hace un hoyo a la placa y te hace sangrar como escena de Quentin Tarantino, el chorro de Dyson es ancho, suave con las encías y barre la mugre en una sola pasada.
Ingenería espacial para no tragarte tu propia suciedad

¿Creías que eso era todo? Apenas estamos calentando los motores. Los chicos del laboratorio se tardaron seis años desarrollando este juguetito y le metieron cosas que rozan en lo absurdo (pero que nos encantan):
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Tanque Anti-Gravedad: Tiene un depósito de 12.5 ml con una bomba de diafragma. No importa si te estás cepillando acostado, de cabeza o haciendo piruetas en el techo; el flujo de enjuague no se interrumpe con burbujas de aire.
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Oscilación Sónica Variable: A diferencia de otros cepillos que se frenan cuando los aplastas contra el diente, este muchacho ajusta su ángulo continuamente. Las pruebas dicen que elimina hasta un 69% más de placa en las zonas difíciles. Toma esa, cepillito de farmacia de diez pesos.
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Cabezal Inteligente con RFID: El cabezal tiene cerdas firmes al centro para manchas y suaves a los lados para las encías. Además, lleva un chip que le avisa a tu celular cuándo ya está muy viejo y necesitas cambiarlo.
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Estación de Recarga Flash: Colocas el cepillo en la base y en tres segundos (¡TRES SEGUNDOS!) le rellena el tanque de enjuague y lo deja listo para la batalla.
Streaming en vivo… de tus muelas

Por si fuera poco, el CameraJet™ se conecta a tu Wi-Fi y Bluetooth para mandarte un streaming en tiempo real del interior de tu boca a la app MyDyson™. Así es, amigos: cine de terror en vivo y en directo en la palma de tu mano. Puedes ver exactamente dónde te falta cepillar, aunque tranquilos, paranoid de la privacidad: Dyson promete que las fotos no se guardan en la nube ni se graban. Nadie en el Pentágono va a ver tu muela picada.
Para rematar el chiste, pronto lanzarán su propia pasta dental sin SLS (sin esa espuma molesta que no deja ver a la cámara) y su propio enjuague especial.
¿Cuánto cuesta el lujo de tener la boca de un cyborg?

El Dyson CameraJet™ llegará a México por la módica suma de $9,999 pesos mexicanos y estará disponible en dos colores muy elegantes: Ultra Blue y Ceramic Pink.
Sí, es una lana, pero piénsalo así: o te gastas eso en el cepillo del futuro que parece sacado de Star Wars, o se lo pagas al dentista el año que viene cuando tus muelas decidan jubilarse. Yo ya pedí el mío en color rosa, obviamente. ¡A lavarse la jeta se ha dicho!
Nuestra opinión:
Si tienes el presupuesto y te fascina la tecnología de punta, es una joya absoluta de la ingeniería que le va a ahorrar un dineral a tu futuro «yo» en tratamientos conductuales y resinas. Si tu presupuesto es ajustado, bueno… siempre puedes seguir sufriendo con el hilo dental tradicional mientras lloras en el espejo. Pero si me preguntan a mí, prefiero mil veces tener un dron limpiándome la boca que volver a sentarme en la silla del dentista.
