Meta y EssilorLuxottica siguen jugando a ser Tony Stark, y esta vez lo hacen con dos cartas bajo la manga: las Ray-Ban Meta Gen 2 y las Oakley Meta Vanguard. O sea, básicamente unas gafas que no solo tapan el sol o te hacen ver cool, sino que ahora son medio espías, medio asistentes personales y medio fashion statement.

Las Ray-Ban Meta (Gen 2) llegan recargadas con cámara ultra gran angular de 12 megapíxeles, video en ultra-HD 3K, batería para 8 horas, nuevos estilos y colores para que no parezca que usas el mismo look desde prepa, y sí: puedes meterles lentes graduados con Transitions Gen S. Porque claro, hasta tu miopía merece inteligencia artificial.
Pero la cereza del pastel es la función de audio con IA que viene en camino: imagínate estar en un café lleno de ruido y que tus lentes decidan que lo único que importa es la voz de tu compa. Adiós niños gritando, hola charla existencial sobre si el multiverso existe o si deberías pedir otro latte.

Ahora, pasemos a los Oakley Meta Vanguard, que suenan como el nombre de un escuadrón futurista pero son gafas deportivas con esteroides tecnológicos. Cámara de 12 MP con campo de visión de 122°, altavoces que no te van a dejar colgado a medio entrenamiento, reducción de ruido de viento para que tu rodada en bici no suene como huracán categoría 5 y resistencia IP67 porque claramente alguien pensó: “¿Y si las usan bajo la lluvia, en el desierto o quién sabe dónde?”
Y lo mejor: están optimizadas para cascos, gorras y tu vida de atleta wannabe con Garmin y Strava integrados. Básicamente, tus gafas van a saber cuántas calorías quemaste antes de que tú sientas que ya no das más. La batería aguanta 9 horas de uso mixto, y con el estuche de carga puedes llegar hasta 36, porque ¿quién no quiere lentes que duren más que tu motivación en el gimnasio?
Gadget sin filtro
Ray-Ban sigue con el mood “soy culto, soy trendy”, mientras Oakley va con “soy rudo, soy Ironman en bicicleta”. Dos estilos, un mismo cerebro de IA, y un mensaje claro: tus ojos ya no solo sirven para ver, ahora también para postear, escuchar, grabar y presumir que el futuro ya lo traes puesto en la cara.
