ASUS Republic of Gamers decidió que el gaming ya no necesita escritorio, ni monitor, ni siquiera pared. Desde el CES 2026, ROG presentó las ROG XREAL R1, las primeras gafas de gaming FHD micro-OLED de 240Hz del mundo, una bestia tecnológica que promete llevar la experiencia de pantalla gigante directamente a tu cara. Literalmente.

Hablamos de una pantalla virtual de hasta 171 pulgadas, proyectada frente a tus ojos, compatible con PC, consolas y ROG Ally, sin configuraciones raras ni sacrificios de rendimiento. Es la evolución lógica de una marca que lleva años estirando el concepto de “pantalla gamer” hasta donde se pueda… y ahora un poco más.
De la PC a la portátil, sin cambiar de gafas
Uno de los puntos más fuertes de las ROG XREAL R1 es su compatibilidad total con el ecosistema gamer actual. Gracias al ROG Control Dock, las gafas pueden conectarse vía DisplayPort 1.4 y HDMI 2.0, permitiendo alternar entre PC y consolas con un solo clic, como si fuera un switch premium de escritorio.
Pero donde realmente brillan es con la ROG Ally. Aquí la conexión se hace mediante un solo cable USB-C, sin configuraciones previas ni pasos extra. Conectas, te las pones y listo: tienes un campo de batalla virtual gigante frente a ti, con acceso completo a los controles táctiles de la Ally y ajustes rápidos para modificar el tamaño o la distancia de la pantalla con solo presionar un botón.
Todo esto en un dispositivo que pesa solo 91 gramos, pensado para jugar sentado, acostado, viajando o donde normalmente sería imposible montar una pantalla grande.
Una pantalla gigante que sí responde como gamer

Las ROG XREAL R1 no solo impresionan por tamaño, sino por cómo se ve y cómo se siente jugar en ellas. Utilizan paneles micro-OLED Full HD (1920 x 1080) con una frecuencia de actualización de hasta 240Hz y una latencia de apenas 3 ms de movimiento a fotón. En pocas palabras: imagen ultra fluida, sin desenfoque, sin vibraciones raras y con respuesta inmediata.
El campo de visión alcanza los 57 grados, cubriendo el 95% del área de visión enfocada, lo que hace que la pantalla virtual se sienta realmente envolvente, no como un simple display flotando. Además, el sistema de 3 grados de libertad (3 DoF) permite usar modos como Anclaje, para fijar la pantalla en un punto del espacio, o Seguimiento, para que se mueva contigo de forma natural.
Todo esto es posible gracias al coprocesador espacial X1, que gestiona la posición, el tamaño y la estabilidad de la imagen sin mareos ni distracciones.
Se adaptan a la luz… y a tus oídos
Otro detalle que marca diferencia es la tecnología de lentes electrocrómicos. Las ROG XREAL R1 ajustan automáticamente la transparencia de las lentes según la iluminación del entorno. Cuando miras fuera de la pantalla, las gafas se aclaran; cuando vuelves a enfocarte en el juego, se oscurecen para mejorar el contraste. También puedes controlarlo manualmente si prefieres.
El resultado es una experiencia cómoda tanto en habitaciones oscuras como en entornos con mucha luz, sin sensación de encierro ni reflejos molestos.
En el apartado de audio, ASUS se apoyó en Sound by Bose, integrando un sistema de sonido envolvente que aporta conciencia espacial real. Pasos, disparos, explosiones y efectos ambientales se perciben con dirección y profundidad, algo clave para shooters, juegos competitivos o experiencias inmersivas donde el oído importa tanto como la vista.
Gaming de gran formato, versión portátil
Las ROG XREAL R1 no buscan reemplazar monitores o televisores, sino redefinir dónde y cómo se puede jugar en grande. Son una extensión natural del concepto portátil de ROG Ally, pero con la ambición de una experiencia visual que normalmente solo tendrías frente a una pantalla gigante.
ASUS y XREAL apostaron por una idea clara: llevar el rendimiento, la fluidez y la identidad ROG a un formato que puedas usar en cualquier lugar. Y viendo lo que ofrecen —240Hz, baja latencia, audio premium y conectividad total— queda claro que no son un experimento, sino un vistazo bastante serio al futuro del gaming personal.
Pantalla gigante, cero cables innecesarios, y el juego literalmente frente a tus ojos. Así se ve el siguiente nivel.
ASUS Republic of Gamers decidió que el gaming ya no necesita escritorio, ni monitor, ni siquiera pared. Desde el CES 2026, ROG presentó las ROG XREAL R1, las primeras gafas de gaming FHD micro-OLED de 240Hz del mundo, una bestia tecnológica que promete llevar la experiencia de pantalla gigante directamente a tu cara. Literalmente.
Hablamos de una pantalla virtual de hasta 171 pulgadas, proyectada frente a tus ojos, compatible con PC, consolas y ROG Ally, sin configuraciones raras ni sacrificios de rendimiento. Es la evolución lógica de una marca que lleva años estirando el concepto de “pantalla gamer” hasta donde se pueda… y ahora un poco más.
De la PC a la portátil, sin cambiar de gafas
Uno de los puntos más fuertes de las ROG XREAL R1 es su compatibilidad total con el ecosistema gamer actual. Gracias al ROG Control Dock, las gafas pueden conectarse vía DisplayPort 1.4 y HDMI 2.0, permitiendo alternar entre PC y consolas con un solo clic, como si fuera un switch premium de escritorio.
Pero donde realmente brillan es con la ROG Ally. Aquí la conexión se hace mediante un solo cable USB-C, sin configuraciones previas ni pasos extra. Conectas, te las pones y listo: tienes un campo de batalla virtual gigante frente a ti, con acceso completo a los controles táctiles de la Ally y ajustes rápidos para modificar el tamaño o la distancia de la pantalla con solo presionar un botón.
Todo esto en un dispositivo que pesa solo 91 gramos, pensado para jugar sentado, acostado, viajando o donde normalmente sería imposible montar una pantalla grande.
Una pantalla gigante que sí responde como gamer
Las ROG XREAL R1 no solo impresionan por tamaño, sino por cómo se ve y cómo se siente jugar en ellas. Utilizan paneles micro-OLED Full HD (1920 x 1080) con una frecuencia de actualización de hasta 240Hz y una latencia de apenas 3 ms de movimiento a fotón. En pocas palabras: imagen ultra fluida, sin desenfoque, sin vibraciones raras y con respuesta inmediata.
El campo de visión alcanza los 57 grados, cubriendo el 95% del área de visión enfocada, lo que hace que la pantalla virtual se sienta realmente envolvente, no como un simple display flotando. Además, el sistema de 3 grados de libertad (3 DoF) permite usar modos como Anclaje, para fijar la pantalla en un punto del espacio, o Seguimiento, para que se mueva contigo de forma natural.
Todo esto es posible gracias al coprocesador espacial X1, que gestiona la posición, el tamaño y la estabilidad de la imagen sin mareos ni distracciones.
Se adaptan a la luz… y a tus oídos
Otro detalle que marca diferencia es la tecnología de lentes electrocrómicos. Las ROG XREAL R1 ajustan automáticamente la transparencia de las lentes según la iluminación del entorno. Cuando miras fuera de la pantalla, las gafas se aclaran; cuando vuelves a enfocarte en el juego, se oscurecen para mejorar el contraste. También puedes controlarlo manualmente si prefieres.
El resultado es una experiencia cómoda tanto en habitaciones oscuras como en entornos con mucha luz, sin sensación de encierro ni reflejos molestos.
En el apartado de audio, ASUS se apoyó en Sound by Bose, integrando un sistema de sonido envolvente que aporta conciencia espacial real. Pasos, disparos, explosiones y efectos ambientales se perciben con dirección y profundidad, algo clave para shooters, juegos competitivos o experiencias inmersivas donde el oído importa tanto como la vista.
Gaming de gran formato, versión portátil
Las ROG XREAL R1 no buscan reemplazar monitores o televisores, sino redefinir dónde y cómo se puede jugar en grande. Son una extensión natural del concepto portátil de ROG Ally, pero con la ambición de una experiencia visual que normalmente solo tendrías frente a una pantalla gigante.
ASUS y XREAL apostaron por una idea clara: llevar el rendimiento, la fluidez y la identidad ROG a un formato que puedas usar en cualquier lugar. Y viendo lo que ofrecen —240Hz, baja latencia, audio premium y conectividad total— queda claro que no son un experimento, sino un vistazo bastante serio al futuro del gaming personal.
Pantalla gigante, cero cables innecesarios, y el juego literalmente frente a tus ojos. Así se ve el siguiente nivel.
