La tercera generación de robots de Toyota ya está aquí.

T-HR3, el robot humanoide de Toyota es capaz de imitar tus movimientos.

Se trata de Toyota T-HR3, un robot de 1.52 metros y 75 kilos de peso y que se mueve exactamente cómo lo haces tú, ya que controlas sus extremidades.

Es lo más parecido que tenemos en la actualidad a un robot con extremidades y controlado remotamente. Toyota sigue su desarrollo y avisa que no se trata de un producto final, sino de un trabajo en desarrollo cuya meta es la de crear un robot similar a un humano que pueda aligerar la carga de algunos trabajos.

El nuevo T-HR3 es, todo lo que la ciencia ficción ha estado soñando durante décadas. Dispone de dos brazos, dos piernas, es rápido y además en muy suave en sus movimientos. Es controlado remotamente desde una base donde una persona se sienta y usa unos brazos robóticos con una decena de sensores para que el robot las replique.

El sistema de control incluye unas HTC Vive para ver en 3D lo que el robot tiene delante, así los movimientos de las extremidades se pueden replicar de forma más fidedigna a la realidad del humano.

En el vídeo demostración que ha publicado Toyota se muestran dos mejoras notables en el mundo de la robótica. La primera es el equilibrio, algo que es muy importante en robots que están destinados a levantar cargas o a moverse por terrenos desconocidos.

La segunda novedad importante es la sensibilidad al recoger objetos, como una pelota. Un robot podría sujetar un objeto con diferentes niveles de fuerza, pero cuando se trata de objetos muy delicados, es capaz de manejar su fuerza para no destrozarlo. Imagina que en vez de una pelota se trata de una persona.

Toyota es una de las empresas que más dinero está invirtiendo en el mundo de la robótica para reemplazar algunos trabajos humanos. Y cuando decimos reemplazar nos referimos a que pueda ayudar a otros trabajadores en tareas que consuman mucha energía o sean peligrosas.

En un futuro este tipo de robots podrían estar usándose en lugares en construcción o en situaciones de peligro. Imagina, por ejemplo, robots muy delicados capaz de operarse a distancia y que desactiven artefactos peligrosos, como bombas.

Por ahora Toyota lo muestra controlado por un humano a distancia e inalámbricamente, pero es obvio que la industria de la robótica se dirige a un futuro donde estos robots tendrán su propia inteligencia artificial para operar de forma independiente.

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